miércoles, 1 de septiembre de 2010

CON USTEDES, EL MEJOR AMIGO / SU MAJESTAD, EL CUENTO BREVE...

Instrucciones para llorar


Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.



Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Julio Cortázar




LA SENTENCIA





Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se arrodilló a sus pies y le pidió amparo. El emperador accedió; el suplicante dijo que era un dragón y que los astros le habían revelado que al día siguiente, antes de la caída de la noche, Wei Cheng, ministro del Emperador, le cortaría la cabeza. En el sueño, el emperador juró protegerlo.








Al despertarse, el emperador preguntó por Wei Cheng. Le dijeron que no estaba en el palacio; el emperador lo mandó a buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no matara al dragón y hacia el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.




Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes, que traían una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron: Cayó del cielo.




Wei Cheng, que había despertado, la miró con perplejidad y observó: Qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.


Wu Ch’ eng-en



Fundición y forja


Todo se imaginó Supermán, menos que caería derrotado en aquella playa caliente y que su cuerpo fundido serviría después para hacer tres docenas de tornillos de acero, de regular calidad.
Jairo Aníbal Niño



La importancia de tener un enemigo









Una de las instituciones más útiles en la vida es el enemigo. No me estoy refiriendo a enemigos como, por ejemplo, el dueño del guajolote, vecino de mi amigo Sergio, o mi propio vecino, amo de la perrita que se la pasa llorando los fines de semana.









A lo que me refiero es a un enemigo más abstracto, como: la iniciativa privada, los masones, el gobierno, los comunistas, las empresas trasnacionales, los judíos, el imperialismo, los intelectuales, etc., etc.









¡Vivan todos y cada uno de ellos! Nos ahorran el trabajo de pensar. Las cosas van mal, no hay duda. Pero no necesitamos devanarnos los sesos para averiguar por qué van tan mal.







Ahí está el buen enemigo que con angelical paciencia carga con todas las culpas.







En comparación con él, el papel de los amigos es más bien pobre.


Mariana Frenk Westheim

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