domingo, 20 de junio de 2010

ZONA POESIA / JOSE MANUEL ROCA

 Mapa del caminante


                                        (Homenaje a André Bretón)

 
Ha llegado, de nuevo,
el poblador de las estaciones anfibias /del sueño,
el caminante de una babel de espejos.
alguien lo ha visto
hablando con un ladrón de lejanías.
alguien pregunta
de qué sitio viene
llevando en el ojal la noche.
yo ignoro el ensalmo, el sortilegio! de su voz,
pero siento su llamado loco al amor! sin boato
lo mismo en la cama de marfil que en el zaguán del boticario.
ha cruzado parajes de la tierra
donde alguien golpea las maderas
y el miedo de abrir es una aldaba.


 
 
 
Puertas abiertas

Una puerta
Abierta a la noche
Y se pueblan los ruidos
Las estancias.

Sus rumorosas bisagras
Anuncian
Alguien llegado de la lluvia
O los pasos de un lento animal
Que invade el sueño.

Una puerta, una grieta
Abierta en el asombro.
y el miedo de abrir es una aldaba.


 
 
 
 
Una carta rumbo a Gales


Me pregunta usted dulce señora
Qué veo en estos días a este lado del mar.
Me habitan las calles de este país
Para usted desconocido,
Estas calles donde pasear es hacer un
Largo viaje por la llaga,
Donde ir a limpiar luz
Es llenarse los ojos de vendas y murmullos.

Me pregunta
Qué siento en estos días a este lado del mar.
Un alfileteo en el cuerpo,
La luz de un frenocomio
Que llega serena a entibiar
Las más profundas heridas
Nacidas de un poblado de días incoloros.

¿Y el sol?
El sol, un viejo drogo que ha lamido esas heridas.
Porque sabe usted , dulce señora,
Es este país una confusión de calles y heridas.
La entero a usted:
Aquí hay palmeras cantoras
Pero también hay hombres torturados.
Aquí hay cielos absolutamente desnudos
Y mujeres encorvadas al pedal de la Singer
Que hubieran podido llegar en su loco pedaleo
Hasta Java y Burdeos,
Hasta el Nepal y su pueblito de Gales,

Donde supongo que bebía sombras su querido Dylan Thomas.

Las mujeres de este país son capaces
De coserle un botón al viento,
De vestirlo de organista.

Aquí crecen la rabia y las orquídeas por parejo,
No sospecha usted lo que es un país
Como un viejo animal conservado
En los más variados alcoholes,
No sospecha usted lo que es vivir
Entre lunas de ayer, muertos y despojos.


 
 
 
Diario de la noche

A la hora en que el sueño se desliza
Como un ladrón por senderos de fieltro
Los poetas beben aguas rumorosas
Mientras hablan de la oscuridad,
De la oscura edad que nos circunda.
A la hora en que el tren tizna la luna
Y el ángel del burdel se abandona a su suerte,
La orquesta toca un aire lastimero.
Una yegua del color de los espejos
Se hunde en la noche agitando su cola de cometa.
¿Qué invisible jinete la galopa?

Tomado de http://www.artepoetica.net/Juan_Manuel_Roca.htm

1 comentario:

monica dijo...

HOLA JOSE
ESTOY MUY FELIZ POR TI, DESPUES DE TANTO TIEMPO ESTAS HACIENDO ALGO QUE TE LLENA, MUCHAS GRACIAS POR COMPARTIR TODO ESTO CONMIGO
TE QUIERO MONICA

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